LA ARQUITECTURA DE LA CIUDAD GLOBAL ZAIDA MUXI PDF

Arquitectura y globalizacin Arquitectura y reivindicacin simblica Recentralizar Buenos Aires 26 1. Una ciudad-pueblo5 Instrucciones para una vida sedada Las formas de la ciudad-pueblo 3. Por el afecto que le tengo, es buena gente y he trabajado con gusto y aprovechamiento con ella, mi intencin fue negarme en redondo. El texto qued encima de la mesa, lo miraba a una desconfiada distancia, de vez en cuando, y me cuidaba muy mucho de leerlo, puesto que considero que no aburrirse forma parte de los La ciudad banalizada y la excepcionalidad portea. Un buen da, la O sobre la banalidad de las tesis doctorales y la excepcionalidad doctora Zaida Mux me invit a comer en su nueva casa, acept de la obra de la arquitecta Zaida Mux.

Author:Kasida Kasho
Country:Burkina Faso
Language:English (Spanish)
Genre:Health and Food
Published (Last):24 August 2006
Pages:53
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ISBN:428-1-62502-307-6
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Empec este trabajo en , cuando la palabra globalizacin comenzaba a sonar en trminos masivos, sin que tuviera una acepcin clara. Fue a partir de las protestas de Seattle contra la Organizacin del Comercio Mundial , cuando se hizo visible un malestar generalizado, que entiende que las polticas econmicas productivas propugnadas desde la liberalizacin del comercio, la eliminacin de fronteras productivas y comerciales aunque no para los seres humanos y la eliminacin de los controles estatales para la regularizacin del trabajo provoca una desigualdad creciente.

Las TIC Tecnologas de la Informacin y Comunicacin podran resultar muy beneficiosas para eliminar distancias y fronteras, pero aquellas protestas pusieron de manifiesto que, en la mayora de los casos, su aplicacin slo ha servido al beneficio de unos pocos, que son cada vez menos, y a la exclusin de muchos. El tiempo transcurrido hasta hoy nos ha dejado ver que las denuncias contra el sistema instaurado de exclusiones crecientes se han convertido en una constante y en un frente ciudadano de lucha ante los grandes poderes fcticos.

El reflejo de la globalizacin en las diferencias e injusticias queda expuesto claramente en las denuncias constantes de la esclavitud infantil, en la supresin de derechos laborales, en la destruccin de bienes naturales y culturales. Este libro constituye una afirmacin de que este modo de actuar va asociado a una forma de apropiacin del territorio, una forma de hacer ciudad y una arquitectura propia.

Es necesario revelar y conocer sus mecanismos para entender cmo lo global hace desaparecer gradualmente lo local, en beneficio de sus intereses y con propuestas clonadas que se esparcen por todo el planeta. El trabajo se realiza desde la conviccin de que ni los hechos arquitectnicos, ni menos an los hechos urbanos, se producen aislados de una realidad poltica, social, econmica y tecnolgica. Para ello me baso en las premisas de la tradicin marxista: el efecto de las infraestructuras productivas y econmicas sobre las formas de la ciudad y el territorio, tesis de Karl Marx y Friedrich Engels, que se han ido actualizando hasta las teoras de, entre otros, Aldo Rossi o David Harvey.

Al modelo racionalista generado en la primera mitad del siglo XX con relacin a la fase taylorista y fordista del capitalismo, le ha seguido el modelo de la ciudad global, generado por la fase contempornea del capitalismo posindustrial o la globalizacin. A partir de estas premisas los mtodos de distintas disciplinas se cruzan en el libro: la crtica de arquitectura, la teora urbana y las ciencias sociales, especialmente la sociologa.

Dicho punto de vista, en el que se anudan arquitectura, urbanismo y so-ciologa, comporta un anlisis indito de los productos urbanos donde se prima el estudio de la arquitectura en serie, que, si en la anterior fase del capitalismo fueron las Siedlungen o los polgonos, ahora ha pasado a ser la arquitectura de los barrios cerrados y de los centros comerciales.

Todo ello conduce a una crtica neomarxista desde la que no se juzga la arquitectura de autor, sino aquella que transforma cuantitativa y cualitativamente el territorio y los modos de vida. Aquella que conforma el hbitat urbano, que crea la ciudad futura y la conciencia de lo que la sociedad desea, cmo quiere vivir y, por tanto, en su peso radica la importancia de su estudio, de intentar desvelar su discurso y sus modelos. El libro se estructura en una primera parte de aproximacin a la globalizacin en tanto que procesos econmicos y sociales que afectaron la vida y la definicin espacial urbana a finales del siglo XX.

Entendiendo la globalizacin como proceso que se caracteriza por tres aspectos: 1. Dominio de la fuerza del mercado y las decisiones empresariales en un mundo-red con nodos principales, generando reas de privilegio fragmentadas en todo el planeta. Descompromiso poltico con la realidad social, derivado de un convencimiento de que la estrategia de mercado resuelve los problemas urbanos, enmascarando las diferencias sociales y la lucha de clases.

Cambio productivo que deriva en la primaca de la produccin de servicios terciarios como fuente primordial de recursos urbanos y en la festivalizacin de la vida urbana. La recualificacin urbana se produce a partir de espacios para el consumo, propuestos de modo ambiguo y cada vez ms predominantemente como espacios para el tiempo libre, el ocio y el entretenimiento. He adoptado como posicin la interpretacin de la actualidad poniendo ms nfasis en la crtica a estos fenmenos actuales que en el anlisis de sus races histricas.

Ms all de cuestiones personales, aunque definitorias, la razn de la eleccin de Buenos Aires como objeto de estudio reside en el inters que tiene observar cmo afectan las dinmicas de la globalizacin a las ciudades situadas en las periferias del sistema global.

Los procesos de destruccin, disgregacin y pauperizacin de una parte de la ciudad y de sus habitantes que se produce simultneamente a la opulencia, la regeneracin y la riqueza de otra parte de la ciudad y sus habitantes, representa un caso claro de estudio.

En sociedades econmica, social y polticamente frgiles, los efectos negativos y perversos de la situacin actual son ms exagerados y, por tanto, ms ntidos. Una prueba obvia fue la que se puso de manifiesto en la crisis de finales de en Argentina, que deshizo el espejismo de los nmeros de la macroeconoma. Por ello, propongo al lector que trace un juego de smiles y paralelismos sobre su propia realidad a partir de la que aqu se propone como ejemplo no exclusivo: Buenos Aires. Dentro de las semejanzas, la globalizacin y sus resultados arquitectnicos no son iguales en todo el mundo.

Se podran considerar tres grandes grupos o modos de adaptacin: Estados Unidos como generador de los modelos; Europa como lugar donde la implantacin de estos modelos se matiza y sosiega por la historia, la conciencia crtica de la sociedad y el peso de la tradicin, o la inercia de una sociedad tradicional; y, por ltimo, Asia, frica y Amrica, al sur del Ro Grande, donde la rplica del modelo no encuentra mayores trabas, se busca lo parecido y la identidad con imgenes de Primer Mundo, en la creencia de que, as, se es parte del planeta privilegiado.

No identificar lo local y los hechos diferenciales, ni tampoco buscar sus propios mecanismos de ingreso en las nuevas pautas econmicopolticas, ha provocado un ahondamiento en la segregacin y la desigualdad de todas las sociedades, especialmente en las del Tercer Mundo. La globalizacin o mundializacin es fundamentalmente un proceso econmico, productivo y tecnolgico que, como tal, influye en todos los Introduccin 15 mbitos de la accin humana, transforman los modos de producir y, con ello, los valores ticos y morales; los cambios que genera no quedan circunscritos a una esfera etrea y amorfa.

Las formas siempre transmiten valores, y la esttica, por lo tanto, es tambin una tica. Los nuevos valores tienen diversas representaciones formales e intervienen en la construccin de la ciudad.

La ciudad es el espejo material de las circunstancias sociales, polticas y econmicas. La arquitectura de la globalizacin tiene una identidad difusa, su ubicuidad no la arraiga ni relaciona con ningn lugar. Una arquitectura con una imagen tan limpia, esterilizada y transparente que no parece real, sino ajena a este mundo. Una perfeccin de maqueta hiperreal que ayuda al distanciamiento del lugar.

La globalizacin de la economa, la produccin y la comunicacin tiene claras configuraciones urbanas, cuyas imgenes y funciones se imponen a realidades y situaciones diversas. De esta forma de hacer podemos deducir que la construccin de la ciudad se considera otro producto global, que ha dejado de ser competencia de los gobiernos locales para ser pensada por grupos empresariales a travs de operaciones a gran escala.

Consiste en una arquitectura y una manera de hacer ciudad cuyo modelo es el que ha utilizado la sociedad norteamericana para construir su identidad, su tradicin y su historia. El proceso no es automtico, ni inicialmente literal, pero poco a poco se toman los modelos de produccin, de apropiacin del territorio y de creacin basados en la pura imagen.

En Estados Unidos, la cultura de usar-y-tirar y del simulacro se encuentra arraigada, le es propia y, por tanto, se la considera real. El simulacro en la construccin de su historia y de su entorno es una constante: un edificio puede ser gtico o renacentista simplemente por una cuestin de piel, de imagen, independientemente que haya sido construido en el siglo XIX o XX, en otra realidad y con otra tecnologa.

El tiempo y el lugar pierden sentido cuando el mundo se resume en formas sin referente. La escenificacin de su propia historia se explica por la influencia del relato cinematogrfico en la construccin del imaginario colectivo. El cine ha generado no slo mitos, sino que ha significado la construccin de la historia y de la identidad a travs de un decorado.

De esta manera se conforma una sociedad de la imagen que necesita ver para creer que algo ha ocurrido. As, en la colonia Williamsburg se escenifica la vida diaria de los habitantes en los aos cercanos a la independencia La colonia Williamsburg como icono histrico se remonta a la dcada de , cuando Rockefeller compr y restaur el pueblo.

Este decorado simblicamente histrico otorga autoridad moral al lugar as representado, aunque para ello se haya recurrido a banalizar el original.

En Coral Gables, Miami, la piscina remedo del Ponte Rialto de Venecia y una falsa Giralda de Sevilla asomando entre los rboles ofrecen el aval histrico a un barrio de principios del siglo XX que, de ese modo, pasa a ser valioso. Propuestas escenogrficas de este tipo pretenden resumir el ideal de conjugar ventajas de la modernidad sin renunciar a la historia. La historia como simulacin de ella misma se considera verdadera y, por tanto, vlida para semantizar el nuevo proyecto.

La eliminacin de una concordancia de tiempo y lugar para la autenticidad o veracidad de las formas construye un presente basado en la suma de fragmentos, cuya nica relacin es la aleatoriedad y el azar escenogrfico. Si en su propuesta para Epcot Walt Disney pretenda imaginar y extender la idea de la ciudad del futuro, en un simulacro de lo por venir, en la colonia Williamsburg encontramos la historia representada. En ambos casos, pasado y futuro pretenden transformarse en reales, existir como realidad, y formar, as, memorias, conductas y deseos.

La colonia Williamsburg es, por tanto, un ejemplo que muestra que ya no es suficiente ver la historia a travs de una pantalla, sino que hay que vivirla y experimentarla. Las reconstrucciones naturales e histricas son cada vez ms populares entre el pblico que ya ha superado la etapa de los parques temticos al estilo Disneylandia. Williamsburg, en Virginia, es una elegante reproduccin de un pueblo sureo de los tiempos de la Revolucin [].

Esta autenticidad escenificada se est convirtiendo en norma en muchos lugares de Estados Unidos. Si en Europa se pueden encontrar ejemplos donde no todo se mide de un modo inmediato y monetario, es debido al peso especfico de la sociedad, ms exigente y crtica, que logra resultados tanto arquitectnicos como urbanos de ms calidad. Sin embargo, sera ingenuo pretender que todo es ejemplar. Sobran los casos negativos de museificacin y topificacin turstica de centros urbanos como Venecia y, ms recientemente, Praga, 18 La arquitectura de la ciudad global Zaida Muxi Coral Gables, Miami.

Entre los casos ms positivos cabe sealar la recuperacin para uso comunitario de reas degradadas o de fbricas obsoletas, como es el ejemplo en la cuenca del Ruhr de la IBA Internationale Bauausstellung Emscher Park, que demuestra que la nica salida no es aquella que marca la relacin empresarial de coste-beneficio, sino que es posible responder al tiempo y a la sociedad actual sin recurrir a la escenografa.

El contenido no es el simulacro de una historia deseada y supuesta, sino una propuesta que concuerda con los tiempos y las necesidades reales de una regin que se encontrara en retroceso econmico si no fuera por decisiones polticas a partir de las cuales es posible transformar positivamente un proceso de decadencia. Espacios que anan propuestas arquitectnicas y conciencia ecolgica.

En los ncleos de concentracin de riquezas de Asia, frica y Amrica Latina y considerando que cada pas tiene sus peculiaridades y diferencias, se hacen ms manifiestas las nuevas maneras de representacin de la dualidad social y econmica.

Las fuerzas divergentes de las finanzas sobre la ciudad se muestran ms dainas y exageradas. En Amrica Latina, la experimentacin de cada nueva prctica urbana y arquitectnica que aparece en el panorama occidental forma parte de su historia; los restos inacabados del laboratorio americano5 van quedando como palimpsestos sobre la trama urbana. Contemporneamente, se convierte tambin en escenario de dos opuestos de difcil conciliacin y 20 La arquitectura de la ciudad global Zaida Muxi Cuenca del Ruhr de la IBA Internationale Bauausstellung Emscher Park, Introduccin 21 de fuerzas desiguales.

Por un lado, el inters comn, el intento de recuperar la ciudad, el tejido urbano, social y productivo; y, por el otro, los sectores ms mercantilistas de la sociedad del laissez faire, que toman una actitud negativa, destructiva y vampirizadora frente a lo colectivo y a la ciudad.

La aplicacin de los modelos arquitectnicos se contamina de lo local de diferentes modos: en las viviendas, en los centros comerciales o en los edificios corporativos. Contaminaciones o injerencias que tienen que ver con reutilizaciones de edificios existentes como referencias, y con las trabas constructivas, tecnolgicas, econmicas o normativas que impiden o dificultan la implantacin exacta de productos acabados. De todas maneras, en las ciudades del Tercer Mundo predominan cada vez ms los proyectos que se fabrican en estudios de arquitectura estadounidenses y que, al llegar al pas de implantacin, sufren una suerte de traduccin.

Gracias a dichas trabas, el papel que les queda a los profesionales locales en la construccin de esta nueva forma urbana es el de traductores de planos y normas.

Segn este modelo de autentificacin meditica, hemos llegado a la actual evidencia de que, para que algo exista tenga que pasar por los medios de comunicacin de masas, preferentemente la televisin y el cine. Esta cultura meditica ha encontrado en la nostalgia el elemento perfecto para su modelo arquitectnico residencial, en correspondencia con la idea de que el pasado siempre fue mejor.

La eterna desilusin por el paraso perdido se transforma en la aoranza de una idealizada ciudad del pasado, tranquila, humana y sin temores, que ha llevado a que muchas pretendidas recuperaciones sean slo una ficcin de cartn piedra. Un simulacro que se instala para convertirse en realidad; una bsqueda de ciudades de iguales, de casas nostlgicas, de espacios controlados que separan al extrao, al otro, que se convierte en elemento peligroso.

En el reconocimiento del otro puede haber diferentes y ambiguas definiciones, desde cuestiones econmicas, tnicas, culturales y sociales. Lo que, sin embargo, es fundamental e inequvoco es que quien ni posee ni consume es el otro, y es el peligroso. La propuesta genrica es vivir en una burbuja que adquiere variadas formas y usos pero que, bsicamente, consiste en espacios simulados y protegidos.

La apariencia de lo que se quiere ser y la tecnologa aplicada al control. Tecnologas de la informacin, reestructuracin econmica y el proceso urbano regional, Alianza Editorial, Rifkin, Jeremy, La era del acceso. La revolucin de la nueva economa, Paids Ibrica, Barcelona, Arquitectura, geocultura y regionalismo, Editorial Biblioteca Nueva, Madrid, GLOBALIZACIN En la ltima dcada del siglo XX, la nueva situacin tecnolgica y econmica ha transformado la estructuracin sociopoltica a escala mundial, caracterizada por la disolucin de las fronteras y los controles de los Estados, a favor de la autonoma de las empresas multinacionales, cuyas estrategias comerciales y econmicas incidirn fuertemente en las realidades urbanas.

Esta situacin ha conducido a pugnas entre las ciudades para conseguir ocupar un lugar en las nuevas redes de produccin y, en consecuencia, la ciudad se presenta como si de un individuo aislado se tratara, contradiciendo, por tanto, la idea de red como estructura de funcionamiento.

Las estructuras econmicas dominantes desde la revolucin industrial en hasta mediados del siglo XX, estaban determinadas por la capacidad de produccin de un pas, de su producto elaborado. Una primera etapa de globalizacin de los transportes permiti que los excedentes de produccin inundasen mercados no productivos. Posteriormente, ha permitido la descentralizacin de la produccin en funcin de los costes de la mano de obra y de los impuestos.

Si bien en un primer momento de este proceso econmico los principales pases productores generaron leyes protectoras para mantener la produccin en su territorio, el tiempo y el desarrollo de las comunicaciones informatizadas han demostrado que el poder est en la conduccin de los procesos de produccin, con el mantenimiento de las sedes emblemticas de las empresas, y no en la produccin.

Desde el centro de control se conceptualiza el producto, se crean las ideas y las imgenes, que son lo que realmente se compra y se vende en la nueva economa. La produccin se segmenta por todo el planeta, all donde las condiciones laborales sean ms propicias para obtener beneficios industriales.

Nike vende conceptos. La empresa establece contratos con fabricantes annimos del sureste asitico para que produzcan la forma fsica de sus conceptos. Esta nueva forma de hacer los negocios en el estilo red, destacando el hecho de que son los proveedores sin nombre quienes, de hecho, producen los productos fsicos, que, en determinadas ocasiones, puede suponer la explotacin de los trabajadores.

Como resultado, el lugar productivo de la ciudad es la terciarizacin de su economa que, en la mayora de los casos queda reducida a servicios de servidumbre y deja, de un modo I. Gobalizacin econmica y ciudad 27 muy peligroso, la produccin de bienes en manos de unos pocos productores mundiales.

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La Arquitectura de La Ciudad Global - Zaida Muxí

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