AMELIA Y FOCOMELIA PDF

Akinorr Enlarged penis, relatively large appearance in relation to the reduced limbs; cryptorchidism. The genetic processes that control limb development are complicated and still not fully understood, but several gene families are known to be involved in the spatially and temporally coordinated growth and differentiation of the developing limb. GeneReviews Advanced Search Help. A total of phocomelia cases registered gave an overall total prevalence of 0.

Author:Tygolar Dousida
Country:Costa Rica
Language:English (Spanish)
Genre:Science
Published (Last):5 January 2005
Pages:444
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ISBN:892-8-72582-952-6
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Too early seen unknown, and known too late! Prodigious birth of love it is to me, That I must love a loathed enemy. Juliet Romeo and Juliet, Acto I, escena 5, Tote Mutter I The Yorck Project.

Simtricamente, la proteccin jurdica de las personas ya nacidas o de quienes estn naciendo no es sustancialmente inferior durante las semanas anteriores al inicio del nacimiento, desde que el feto, en funcin del estado de los conocimientos mdicos, es viable, pero teniendo siempre en cuenta los plazos establecidos por la ley.

As, los derechos de las mujeres a interrumpir el embarazo y los del concebido a la proteccin y al amparo del derecho pueden Para la realizacin de este trabajo, sus autores se han puesto en contacto con numerosas personas, profesionales de la medicina, del derecho o del arte y de las humanidades.

Agradecemos sinceramente su ayuda, pero ninguna de las personas consultadas es responsable de los errores en que hayamos podido incurrir o de las opiniones que mantenemos. Damos as las gracias al Dr.

Luis Cabero Roura, catedrtico de obstetricia y ginecologa de la Universitat Autnoma de Barcelona y jefe del servicio de obstetricia y ginecologa del Hospital Universitario de la Vall dHebron; a la Dra. Maite Avils Garca, mdica adjunta y miembro del servicio de ecografa obsttrica y del programa de interrupcin legal del embarazo del Hospital Universitario de la Vall dHebron; a la Dra. La obra de Egon Schiele que aparece en la primera pgina de este trabajo fue sugerida por el Sr.

Jos Javier Garca Ramrez, estudiante de arte; el resto de fotografas y grabaciones han sido seleccionadas por los coautores, a propuesta de uno de ellos, pero siempre contando con la agradecida opinin del Dr. Antoni Rub i Puig, profesor lector del rea de derecho civil de la Universitat Pompeu Fabra y artista plstico. Agradecemos tambin la constante ayuda recibida de los miembros de las reas de derecho civil y penal de la Universitat Pompeu Fabra y, en particular, la de los ponentes y participantes en el seminario conjunto que las reas mencionadas organizaron sobre el tema de este trabajo en la UPF el da 15 de mayo de y, en particular, al Prof.

Jess Mara Silva Snchez, catedrtico de derecho penal de la Universitat Pompeu Fabra, por las ponencias que presentaron, as como a la Prof. Tambin damos las gracias al Dr. Rodrigo Hernndez, profesor titular de derecho internacional pblico de la Universitat Pompeu Fabra, y a la Dra. Este trabajo ha sido realizado en el marco del Proyecto de Investigacin Anlisis de los remedios Remedies en derecho privado espaol segn la teora general de la aplicacin del derecho Law Enforcement Theory DER , dirigido por el Prof.

Pablo Salvador Coderch. La legislacin espaola sobre interrupcin legal del embarazo distingue entre aborto a peticin de la mujer y aborto por causas mdicas. Esta ltima categora debe ser entendida a la luz de las circunstancias del caso concreto, las cuales no se limitan a condiciones estrictamente mdicas, sino que incluye la consideracin de circunstancias personales, familiares, econmicas, sociales y culturales de la gestante.

En particular, el concepto de riesgo de grave anomala en el feto ha de ser objeto de una interpretacin que tenga en cuenta una valoracin equilibrada de los derechos e intereses en posible conflicto y, en todo caso, es recomendable elaborar una lista negativa y, al menos, orientativa, de anomalas que no son graves.

En el debate sobre el aborto, su reconocimiento y sus lmites, conviene tutelar los derechos de las mujeres y or la voz de quienes, por una u otra razn, son diferentes al promedio, de quienes son, en tal sentido, anmalos. Anomalous defends in the light of two groups of specific cases, achondroplasia and phocomelia- an interpretation of the current Spanish law on abortion and protection of the unborn, whereby discontinuity solutions between freedom of women to form a family, a freedom which is absolute and unconditional before conception, and her subjective legal position after the conception has taken place must be avoided.

Symmetrically, the legal protection of those who have already born or of those who are about to born is not substantially lower during the weeks before the beginning of birth, since the fetus, according to the state of medical knowledge, is viable, but always taking into account the periods established by law.

Thus, the rights of women to terminate pregnancy and the ones of the unborn to be protected by the law can be reconciled with the minimal discontinuities and always within the literal meaning of the applicable law. Spanish legislation on abortion distinguishes between abortion requested freely by the woman and abortion for medical reasons.

The latter category should be understood in the light of the circumstances of the case, which are not strictly limited to medical conditions, but it considers personal, family, economic, social and cultural circumstances of the pregnant women.

In particular, the concept of risk of serious fetal abnormality must be interpreted taking into account a balanced assessment of the rights and interests in conflict and, in any case, it is advisable to prepare a negative list and, at least, indicative, of abnormalities that are not serious.

In the debate of the abortion, its recognition and its limits, the rights of women should be protected and the voices of those who, for one reason or another, are different to the average, of those who are, in this sense, anomalous, should be heard. Title: Anomalous. Acondroplasia 3.

Focomelia 4. Roe v. Wade, U. ILE a peticin de la mujer durante las primeras catorce primeras semanas de gestacin. Regulaciones sobre plazos en los Estados miembros de la Unin Europea 4. ILE por causas mdicas 4. Grave riesgo para la vida o salud de la embarazada 4. Riesgo de graves anomalas en el feto 4.

Anomalas fetales incompatibles con la vida 4. Enfermedad extremadamente grave e incurable en el momento del diagnstico 4. La conveniencia de poner en relacin la condicin mdica del feto con la situacin de la gestante. El modelo alemn b. La conveniencia de evitar interpretaciones del concepto de anomala fetal que legitimen el aborto eugensico. El modelo francs c. La problemtica asociada a la ausencia de consenso sobre las anomalas fetales que son graves y no constituyen una anomala incompatible con la vida ni una enfermedad extremadamente grave e incurable.

Sobre si la legislacin que permite el aborto por razn de una anomala grave en el feto es contraria al principio de no discriminacin 5. Jurisprudencia de las Salas Primera y Tercera del Tribunal Supremo sobre responsabilidad civil mdica y patrimonial de las Administraciones Pblicas en casos de omisin del diagnstico de acondroplasia y focomelia durante el embarazo 6.

Conclusiones 7. Tabla de jurisprudencia 8. Introduccin La imagen que nos formamos hoy de la normalidad, de todo aquello que nos parece natural, condiciona, inexorable, nuestro futuro, preconstituyndolo, pues quienes no se ajustan a ella, quienes son anmalos y, por tanto, irregulares, no son deseados, y su figura, alejada de la pauta, nos resulta extraa, y no queremos saber de ellos, hasta el punto en el cual su existencia misma en el devenir de nuestra sociedad nos parece prescindible, un error en el que incurre cada generacin, tambin la nuestra, y que no nos ha sido dado obviar, aunque, desde luego, podemos paliar, tal es nuestra responsabilidad ante quienes, maana, estarn en nuestro lugar.

Por esto hemos escrito estas pginas y, segn la tesis fundamental de entre las muchas defendidas en ellas, las personas diferentes diferentes por oposicin a la regla de la normalidad segn la entendemos hoy- tienen cabida entre nosotros y habrn de encontrarla tambin entre nuestros hijos, junto a ellos, que todos son seres humanos, y aunque ya sabemos que, por su condicin, son distintos a nosotros, a la mayora de nosotros, pues son muy pocos, son minora, que hasta en esto son anmalos, tienen voz, aunque, a veces, haya de ser prestada, la nuestra si resultare preciso.

No escribimos en contra de nadie, ni esgrimimos leyes sancionadoras, nicamente tratamos de conseguir un nuevo acuerdo social en el marco de la libertad de decidir sobre nuestro propio destino como personas, como especie, como seres humanos. As, creemos que la libertad de las mujeres de elegir formar una familia al margen de las decisiones de sus gobiernos, y, en particular, la de decidir sobre su propia maternidad es compatible con el derecho de las personas diferentes anmalas- a existir, a vivir con las personas normales y, como ellas, a hacer or su voz.

Y es que el derecho de las mujeres en edad frtil a decidir sobre su maternidad, absoluto e incondicionado antes de la concepcin, no se extingue el da despus de que esta haya tenido lugar del mismo modo que, recprocamente, el derecho de las personas diferentes a vivir, absoluto e incondicionado despus de su nacimiento, no es inexistente antes de que el nacimiento mismo haya comenzado y, en particular, no lo es porque sean esperanza de persona.

Intentamos conciliar ambos derechos, nos anima la intuicin moral bsica de que ambos derechos, la libertad de elegir de las mujeres y el derecho a vivir de las personas diferentes, no estn sujetos a discontinuidades, no oscilan pendularmente entre el ser y el no ser de un da para otro, que si el derecho no depende exclusivamente de los procesos biolgicos, tampoco puede ignorarlos.

Analizamos el derecho espaol vigente sobre autonoma reproductiva de las mujeres y sus lmites en dos grupos de casos de personas diferentes: el de los concebidos que son diagnosticados como acondroplsicos y el de quienes lo son como focomlicos. No discutimos otros supuestos, no en este trabajo. El rasgo ms caracterstico de la acondroplasia es la baja estatura del acondroplsico, pero su inteligencia es normal, y su mirada, la nuestra.

La focomelia, como veremos, es ms difcil de caracterizar, pues es una malformacin que se define por la ausencia o reduccin de extremidades, puede estar acompaada de muchos otros defectos y, tambin, de afectacin neurolgica. Por as, decirlo, la acondroplasia es un grupo de casos cuyo tratamiento mdico y humano puede ser mucho ms sencillo que la focomelia o las focomelias, pero hemos credo que debamos tanto analizar un caso claro como otro mucho ms complejo, no hemos rehuido la dificultad.

Los autores cuatro mujeres y dos hombrescoincidimos en nuestra comn condicin de civilistas, una circunstancia que no es frecuente en el debate legal sobre la interrupcin del embarazo, sobre el aborto, y los derechos de las personas discapacitadas.

Pero tambin compartimos la creencia modesta de que podemos aportar algo positivo a la cuestin, tradicionalmente puesta por legisladores y constituyentes- a cargo de penalistas, constitucionalistas y filsofos morales o del derecho.

Ninguno de nosotros suscribe ntegramente todas las interpretaciones de lege lata ni todas las opiniones de lege ferenda, de poltica jurdica, expuestas y mantenidas en este trabajo, pero todos estamos de acuerdo en la mayora de ellas. Con la mejor intencin del mundo y con el nimo resuelto de ayudar a las mujeres, a sus familias y a las personas diferentes, hemos escrito las pginas que siguen. Nadie nos juzgar mejor que nuestros amables lectores, nadie, acaso ya lo hemos escrito hace un momento- salvo el tiempo.

Tambin hemos dejado dicho que no apelamos a conminaciones normativas de sanciones, pues, entre otras cosas, no somos especialistas en derecho sancionador.

Como civilistas, ponemos el nfasis en las herramientas del derecho civil tales como la autonoma privada, la privacidad, el derecho de las personas a formar una familia sin interferencias de los poderes pblicos, la adopcin como alternativa a la interrupcin del embarazo, el derecho de las mujeres al consentimiento informado a la hora de decidir sobre su maternidad y tambin el de las personas discapacitadas, sus familias y quienes les ayudan, a seguir estando con nosotros haciendo or su voz o a que alguien lo haga por ellas-.

Conviene ampliar los lmites tradicionales del debate y analizar la cuestin desde una perspectiva jurdica ms amplia. Pues, aunque explicable por razones histricas, quizs la discusin ha sido excesivamente tributaria del derecho penal, de las ideologas polticas y de las concepciones holsticas del derecho y su anlisis.

As y en primer lugar, desde hace medio siglo, los partidarios del derecho a elegir de las mujeres y los del derecho a la vida de los concebidos se enfrentan los unos contra los otros ondeando el cdigo penal. Ello tiene una gran ventaja, como acabamos de decir, pues la cuestin se ha enriquecido con la aportacin de bastantes de los mejores juristas acadmicos del pas, como los de Enrique Pearanda o Jess Mara Silva 1.

Mas tambin presenta algn inconveniente, pues la 1 Vid. En ocasiones, pareciera como si lo nico relevante es si el aborto debe ser atpico, legtimo, antijurdico o punible.

Mas el dilema no es polar, no oscila, paroxstico, entre la libertad de elegir y el reproche penal de quien as lo hace o de quien lo hace posible. Hay que dar entrada a los civilistas, a los administrativistas, a los especialistas en derecho laboral y de la seguridad social, a los fiscalistas, a todos los especialistas, quienes, desde su rincn, crean de buena fe que pueden ayudar.

En segundo lugar, la cuestin del aborto ha sido capturada por las ideologas polticas: [l]a derecha poltica, ha escrito Andrew SOLOMON 3, mezcla eleccin y aborto, implicando que la mayor parte de las mujeres [embarazadas de fetos con anomalas, con potenciales discapacidades] abortarn y exterminarn as poblaciones de personas discapacitadas cuyas vidas son valiosas. Y [l]a izquierda poltica mezcla el acceso al aborto con el aborto mismo. De acuerdo con [ella], la eleccin responsable es evitar el sufrimiento que experimentar un nio discapacitado.

Mas no es as, no es tan simple: conviene liberarse de las ideologas, que son cosmovisiones omnicomprensivas las ideologas tienen respuestas para todas las preguntastambin reductivas falsas? Se trata, de nuevo, de moderar un debate innecesariamente amargo, de liberar la cuestin del aborto de la dialctica ideolgica de los grupos polticos que pugnan por el poder.

La cuestin y los posicionamientos de cada cual en relacin con las respuestas elegidas deberan quizs dejar de ser criterio de identificacin partidaria. Unos podemos pensar de una manera, otros de otra y casi todos de infinidad de maneras intermedias, pero nuestro encuadramiento poltico e ideolgico no debera determinar a priori todas las respuestas.

Pero esto es precisamente lo que ocurre en la mayora de los casos. Nuestra experiencia acadmica es que, en una abrumadora y aburrida mayora de los casos, los autores de este trabajo sabemos de sobras qu va a decir, qu tesis va a defender y con qu argumentos va a hacerlo quien est a punto de intervenir en un seminario, congreso, o conferencia sobre el aborto, con solo conocer cul es su filiacin ideolgica.

Pareciera de nuevo como si la posicin personal en el debate hubiera de ser un signo de identidad, un medio de reforzar la pertenencia al grupo, al partido acaso, o al sistema de creencias que lo definen. Habra as un deslizamiento desde las legtimas convicciones personales, religiosas, morales o jurdicas de quien opina a las puramente ideolgicas. Por ltimo, el aborto es prisionero del holismo, de la falacia de la totalidad, segn la cual nada se puede discutir sin plantear el todo.

De nuevo, resulta tedioso y desconcertante, comprobar cmo los encuentros, seminarios y conferencias de juristas sobre la interrupcin del embarazo son desbordados nada ms empezar por todo orden de consideraciones sobre la cuestin en su globalidad ms amplia concebible.

Pero no tiene por qu seguir as: los partidarios del derecho a la vida han de saber reconocer que, en ninguna cultura de nuestro entorno, las mujeres y sus familias entierran a un concebido malogrado tras las ocho o diez semanas de embarazo 4, o que, en ninguna de nuevo, las embarazadas de dos o tres meses estn sujetas a la custodia y vigilancia del Estado.

Y los defensores del derecho de las mujeres a elegir tambin han de saber reconocer que el aborto quirrgico de un feto viable el feticidio por cardiocentesis o cordocentesis mediante una inyeccin de cloruro potsico KCl - resulta tan difcil de explicar que mejor parece ocultarlo.

As, partidarios y adversarios recorren el mismo camino en sentidos diametralmente contrarios, se van alejando ms y ms los unos de los otros y, a medida que lo hacen, la cuestin deviene implanteable, su simple formulacin es juzgada y condenada como incorrecta por ambos.

No se puede ni plantear, el problema no debera existir, es intratable. Mas creemos que hay lugar para quienes pensamos que la mayor parte de las cuestiones sociales son abordables desde sus mrgenes o que lo hay para la moderacin, para la defensa, razonada y fundada en derecho, de tesis favorables a la continuidad entre los derechos de unos y de otros, para quienes piensan que es posible compatibilizar el derecho de las mujeres a elegir configurar su propia familia al margen de interferencias de los gobiernos con el de quienes defienden una concepcin crecientemente inclusiva y acogedora de la normalidad humana.

No es, como ven, una tesis extraordinaria. En el fondo, muchas de las afirmaciones que formulamos aqu llevan ms de un siglo implcitas en el Cdigo Civil de El concebido, dice su art. Es cierto que a continuacin aade siempre que nazca.

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Focomelia: síntomas, causas, tratamientos

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